10.8.17

Cuento.


¡ARRIBA! 

Por: Fernando Brambila O. 

***

“Mis padres solían salir cada noche de viernes, supongo yo que al cine o a cenar,  a bailar (entonces aún eran bastante jóvenes), o simplemente a estar juntos unas cuantas horas sin el peso de la casa, la familia y esas cosas. A Óscar, mi hermano mayor, eso no le importaba. Él tenía sus clases de música de las que volvía tarde y exhausto para desplomarse en la cama tras un improvisado refrigerio de sándwich y refresco. Mis otros dos hermanos aún no habían nacido. Y a mí, que por entonces cursaba el primer año de primaria, me dejaban al cuidado de Licha, una de las sirvientas. Chacha y nana a la vez, realmente. Ella era joven a su vez —realmente joven, hoy en día me percato de que tendría dieciséis o diecisiete años a lo mucho. Pero entonces, claro, yo la veía como adulta, una persona grande. Ni siquiera pensaba en si me quería. Daba por sentado que me cuidaría, que todo estaba arreglado. 
Generalmente lo que hacía era básicamente sentarme frente a la televisión mientras ella hacía el planchado, hasta que o bien cayera yo rendido o bien oscurecía, y entonces me ordenaba irme a la cama. 
Pero hubo una noche distinta, y sólo una. Apenas si me daba yo cuenta de nada, pero hasta para mí era obvio que algo había cambiado. Para empezar, en cuanto mis padres se fueron en el Porsche, ella se dio una ducha, cosa que solo hacía en la madrugada, y se puso ropa de calle en lugar del uniforme. Una falta corta y negra, una blusa roja; creo que nunca antes se los había visto, quizás eran hasta nuevos. Incluso llevaba otro peinado y un perfume que creo olía a manzana. 
Y digo “creo” porque lo que pasó a continuación lo tengo mucho más impreso. Que tras un rato de espera (por cierto que Licha no había sacado la mesa de planchado, también eso me llamó la atención) sonó el timbre. Primero pensé que era Óscar, que seguro había vuelto a perder las llaves. Luego recordé que él se había ido de viaje con un grupo de su escuela. Licha abrió la puerta y dejó entrar a un hombre que de inmediato la alzó en brazos y la besó. A mi los ojos se me fueron tras de él. Tiene que haber sido también muy joven, pero yo lo que veía era un hombre apuesto enfundado en pantalones de mezclilla desgastados, con un chaleco de cuero que resaltaba su camiseta blanca y un paliacate verde en la cabeza. Para mí era un motociclista como hasta entonces sólo los había visto en películas. Incluso llevaba botas, también de cuero negro. 
Se llamaba Francisco. Para saludarme, se agachó hasta quedar más o menos a mi nivel y me tendió la mano. Todo el tiempo sonreía. Supuse que yo debía sentarme a ver la tele como siempre, pero en vez de eso Francisco se puso a hurgar en los estantes y encontró una consola de videojuegos de mi hermano. Debe haber sido el Super-Nintendo. Los tres nos turnamos para jugar —¡qué se yo qué juego era, eso sí se me borra! Alguno de aventuras. El hecho es que cuando me di cuenta ya era noche cerrada. Más tarde que de costumbre. Licha estaba por mandarme a la cama, pero Francisco le dijo que él se encargaba. Supongo que me vieron exhausto. Él se inclinó y me dijo “Arriba, amiguito. ¡Arriba!” mientras me cargaba. Olía como a papas fritas. Nada remotamente parecido al agua de colonia de mi padre. Y para mí, mil veces mejor…”

Fidel dejó pasar casi un minuto sin agregar nada más. Mauro, suponiendo que había terminado, sacó la cabeza un poco más del agua y le dijo socarrón: “¡Uyuyuy! Segurito que fue tu primer flechazo, ¡a poco no!” 

Fidel parecía estar a punto de encogerse de hombros, pero en vez de eso asintió. “Fíjate. Creo que de hecho sí. No vayas a pensar que me quería casar con él o que me puse a dibujar corazones con su nombre en el cuaderno. Fue la única vez que lo vi.” 

“Pero como para que todavía te acuerdes de su nombre…”

“Me impresionó mucho. Quizás también por lo que pasó luego.”

Mauro nadó rápidamente hacia él. Por un segundo pasó justo encima de uno de los reflectores que iluminaban la alberca desde el piso. Su delgado cuerpo parecía brillar en la luz blanca, y su traje de baño color rosa se volvió casi transparente. “¿Qué fue, qué paso? ¡No te atrevas a dejarme picado!”

Fidel, de pronto un poco consciente de su bañador negro, asintió. “Te lo diré, pero te advierto que te vas a decepcionar. Porque no fue nada picante. No como me imagino que te imaginas. Verás: de algún modo mis padres se enteraron de la visita. Cómo, no tengo idea. Yo no dije nada, porque así me lo ordenó Licha al día siguiente. Algún detalle se le habrá escapado. Visto ahora es muy claro: Aprovechando que en la casa no hay mas que un niño, van los novios y se dan un agasajo en la casa de Polanco. Recuerdo a mi madre gritándole a Licha que cómo era posible, que cómo se atrevía a meter a la casa a un barbaján… pero mi padre cerró la puerta de la cocina donde ellas estaban y me prohibió seguir escuchando. Fue donde por primera vez me di cuenta de que un regaño de mis padres podía ser completamente inmerecido.”

Mauro bostezó y de pronto salió de la alberca. Se calzó las sandalias y comenzó a secarse con una toalla también rosa que no era exactamente del mismo tono que el traje. “Ya me dio frío,” dijo. “Y hambre. ¿Como ves una pizza? Creo que entre los dos alcanza.” 

Fidel quería seguir nadando otro rato, pero también salió. “Creo que sí. Dices en el restaurante ese que está como a… que, veinte minutos. ¿Ese?” 

“Ese.” En broma, agregó: “Hombre. Si aceptaras dinero de los gritones esos de tus padres podríamos comer donde nos diera la gana a diario.” 

“Pero entonces capaz que no acababa yo por aquí…”

“…te ibas al jaiat o no se qué, claro…”

“…y no nos hubiéramos conocido…”

“Eso sí hubiera sido una tragedia. Bueno, para uno aquí. Que no soy yo.”

Fidel retorció su toalla en forma de látigo y trató de embestir con ella a Mauro, quien esquivó el ataque entre risas. 

“Ya en serio,” dijo luego Mauro camino a los cuartos. “¿Nunca les preguntaste por él? Porque, digo…”

“No. Entonces no se me habría ocurrido. Y después, a ella la habían despedido.” 

Minutos después, ya camino a la pizzería habían pasado a charlar de otras cosas. No volvieron a tocar el tema por un par de días. Pero esa misma noche, envuelto en sábanas y flotando en ese punto entre la vigilia y el sueño, Fidel se sintió por un momento rodeado por brazos amables y cálidos, y una voz que le decía: “Arriba, amiguito…. arriba…”

***

7.8.17

Diario de lectura: Julio.


Reto de lectura, julio: Leyendas y tradiciones. 



En español: 

- Cuentos del México antiguo. Artemio de Valle-Arizpe. 

- El truco. C. L. Alvear. 

Fuera de programa, en inglés: 

- 100 manga artists. Editado por Julius Wiederman. 

Realmente solo uno de los libros listados cumple con el pequeño reto para éste mes. Valle-Arizpe propiamente rescata, a veces relabora tradiciones. Justo como lo hicieron los mejores autores de Leyendas. Sean los hermanos Grimm, sea Bécquer, sea Asturias…
Alvear parte de una leyenda pero para elaborar una novela de terror con un argumento original —eso sí, entintado del pasado, tanto literal como literario. 
Y el tercero es una selección de cien autores de historieta japoneses. Como toda selección, se podrá criticar la inclusión de algunos y la exclusión de otros, pero es una extraordinaria muestra de la variedad que ofrece el Manga como tal. 

Este, entonces, ha sido un mes interesante porque los resultados fueron imprevistos, y satisfactorios de una manera inesperada. Una colección de cuentos que no solo cumplió las expectativas, sino que se presentó con una perspectiva nueva a mis ojos. Una novela que si bien fallida propone maneras de ver tema añejos que los revitalizan. Y una compilación de Taschen que me ha proporcionado nuevas claves de lectura, nuevos objetivos qué perseguir. 

En resumen, un mes en que buscando el pasado, se me mostró más bien el futuro inmediato, de manera caprichosa y sorprendente. 

Diario de lectura.


Reto de lectura, julio: Leyendas y tradiciones. 



- El truco. C. L. Alvear. Los jóvenes cónyuges Amanda y Mauricio se mudan a Guanajuato para que él pueda aceptar un jugoso contrato laboral. Al poco de llegar consiguen una casa en el callejón del Truco -una preciosa casa del siglo XVIII con tanta historia en su interior, tal como toda la ciudad de Guanajuato. Lástima que la historia de esta casa en particular tenga poco de pintoresca y mucho de macabra. Esta casa cuyos ocupantes anteriores murieron de manera tan violenta, y que antes de eso fue escenario de sucesos aún más terroríficos. Sucesos que amenazan al presente y que pronto llevarán a estos jóvenes cara a cara con el terror…

Hace ya casi dos décadas tuve una “Agenda de cuentos de terror”, que venía con una terrorífica historia de hombres lobo dividida en doce relatos (precisamente uno por cada mes). Ese texto era obra de Alvear, quien luego volvió a publicar tal relato con el título de “Plenilunio”. Y después emprendió la redacción de esta, su segunda novela de terror, ahora con el tema de casas embrujadas y de satanismo. 

Desafortunadamente, ésta historia no está al alcance de “Plenilunio”. Hay que decir que el arranque y los primeros quince o dieciséis capítulos son sumamente buenos, a la altura de los mejores narradores de terror en español, y al mismo tiempo de los mejores recopiladores de leyendas y de cuentos populares(*). Hay un suspenso muy bien sostenido, personajes interesantes y ocasionales vistazos al pasado (tanto remoto como cercano) que sugieren la amenaza que se fragua sobre el presente. Pero en los últimos capítulos de pronto la narración empieza a sentirse floja y precipitada —da la impresión de haber sido redactada a toda prisa. De pronto se pasa de un incidente a otro con toda velocidad (cuanto hasta entonces la prosa se había deleitado en verter información de manera lenta, justamente como el ambiente del propio Guanajuato) y para peor se empieza a echar mano a clichés del género. La imagen de una mujer poseída por el demonio arrastrándose como una araña puede ser terrorífica si se describe de la manera precisa, si se consigue hacer que el lector o bien olvide de qué obra de la cultura popular proviene, o bien comprenda la referencia y disfrute el juego que el autor hace con ella. En vez de eso, aquí tenemos un relato que le ruega al lector que finja estar sorprendido ante imágenes como esa. 

En resumen es una obra fallida, pero con una primera parte muy bien trabajada. Si el resto de la obra estuviera a la misma altura, sería un libro bienvenido al canon selecto de la buena literatura de terror. Como están las cosas, ese sitio sigue correspondiéndole a la anterior obra de Alvear, “Plenilunio”. 

(*): De hecho, ésta novela se basa solo muy ligeramente en una leyenda existente. Aquí de hecho hay un mérito que se le debe reconocer a Alvear: La capacidad de hacer una excelente mímesis literaria de los mejores recopiladores de leyendas. 


26.7.17

Diario de lectura.


Reto de lectura, julio: Leyendas y tradiciones. 



- Cuentos del México antiguo. Artemio de Valle-Arizpe. Recopilación con dieciséis cuentos de Valle-Arizpe, uno de los principales exponentes del estilo Colonialista de la literatura mexicana apenas posterior a los años de la revolución. Entre leyenda y cuento fantástico (algunos más bien serían cuentos costumbristas si no fuera por un tono que los aproxima un poco al modernismo, a lo gótico inclusive). Entre relatos de milagros, de aparecidos y de personajes casi maniqueos, esbozan un México no realmente pasado, sino puramente imaginario, puramente literario. 

Conocí la literatura de Valle-Arizpe hace más de una década, cuando tras la lectura de Bécquer procedí a buscar más recopilaciones de leyendas y tradiciones de todo el mundo y todas las épocas, buscando alguno que tuviera ese delicioso tono entre la maravilla y el terror. Entonces Valle-Arizpe me parecía de los más próximos. Y lo es —pero hay aún más. 

Está, claro, su lugar entre los Colonialistas como Francisco Monterde y Julio Jiménez Rueda —-por no mencionar la novela “Pero Galín”, de Genaro Estrada, que los parodió y consiguió hacerlos pasar de moda. Están anécdotas como la amistad personal de Valle-Arizpe con nada menos que Salvador Novo; o bien, su aprendizaje bajo Luis González Obregón (a cuyo libro “Las calles de México” le deben tanto los mejores relatos de Valle-Arizpe). Está la tradición literaria que formó en México y que aún tiene exponentes en tiempos más modernos —es preciso leer, por ejemplo, a Carlos Alvear, a Juan Trigos, a Doris Camarena. 

Y hay algo más, que al menos en mi caso no había notado sino hasta esta reciente relectura. Mencioné que el México que esbozan es en realidad puramente literario y que sus personajes son casi maniqueos. Pero estos dos detalles no son ningún defecto; por el contrario, son un truco literario que no es evidente a primera vista. Si muchos de sus relatos a primera vista son imitaciones de hagiografías y de fábulas moralistas existentes, al leer con cuidado se notan algunos detalles, los cuales revelan que el mundo de sus narraciones sólo en apariencia es sencillo y comprensible. En teoría estos son relatos en los que el bien (emparentado con la religión cristiana y con la colonia española) triunfa siempre sobre el mal (entendido, de nuevo, bajo la perspectiva cristiana, pero también bajo el concepto precisamente de colonos). Pero en muchos casos no ocurre exactamente así: El músico que lleva años dejando en vilo a una mujer sin tener intención de casarse con ella promete hacerlo cuando ocurra un milagro (que su viejo pino florezca); pero cuanto esto ocurre, el hombre muere de la impresión. No se ha dado la boda, sólo una muerte absurda. Un benévolo cura ultrajado por tres ladrones es vengado por un ángel y luego el mismo cura muere contemplando al ángel —pero no hay justicia porque los daños nunca fueron reparados y la hermana del cura (único testigo de los hechos) jamás comprende lo que ha ocurrido. Y para los ladrones en cuestión el ángel no es hermoso, sino una fuente de terror puro. En el cuento más sangriento del libro (tanto que se aproxima al  Gore moderno), “Crimen y castigo”, se podría pensar que el crimen es el asesinato de un sacerdote y el castigo la ejecución de sus asesinos. Pero el final revela que no: El crimen es que el sacerdote murió en pecado (no se sabe nunca cual) y su castigo es que su fantasma recorre el monasterio sin enterarse jamás de que ha muerto. Suplica a quien se le aparece: “No me mates, hombre. ¡No me mates, por Dios!”. 

Hasta los cuentos costumbristas tienen cierta sutil mala leche. En “El destino manda”, un hombre pacífico que lee “Los gozos de la virgen” en compañía de su familia resulta ser de profesión verdugo, y reflexiona que la única diferencia entre un asesino y un héroe es que el segundo causa muchas más muertes que el primero. En “Luz y sombra” se nos presentan dos hermanos, uno bueno y uno malo desde el nacimiento. Pero es el ostensiblemente malo quien finalmente salva la vida del otro, sin que se conozcan nunca los motivos. En muchos de estos cuentos se sugiere un universo en apariencia lógico pero en realidad enigmático y muchas veces inclusive irracional. 

Propongo (dudo mucho ser el primero que lo hace) una lectura de las leyendas de Valle-Arizpe como cuentos fantásticos, y de esta suerte reconocido como parte de una riquísima tradición literaria que es la del terror (a veces la maravilla) sobrenatural. 

Y aunque no, sigue siendo un libro que vale la pena leer y releer. 

24.7.17

Un pequeño ejercicio.



A ver, primero con países reales. 
Francia.
España.
Rusia.
Nigeria.
Australia.
Nicaragua.
Dinamarca.
Omán. 
(el último fue el más difícil)

Y ahora con lugares que sólo tienen una cosa en común: Existen en la imaginación. 
Faerie.
Eternia.
Riverdale.
Neith.
Atlántida.
Narnia.
Duat.
Omeyocán. 

¿Qué tal? 

19.7.17

Diario de lectura: Junio.


Reto de lectura, junio: Leer solo novelas. 



En español: 

- La sed. Adriana Diaz Enciso. 

En inglés: 

- Horrorstör. Grady Hendrix. 

Fuera de programa: 

- Breakfast at Tiffany’s. Truman Capote. 

Los tres libros tienen poco en común. La calidad, sí, y el hecho de que dos de ellos son novelas de terror —mas incluso tratan de muy distintos tipos de terror. 

“La sed” es una espléndida novela de vampiros que se vuelve una reflexión existencial, y que por derecho propio debe situarse junto a otras grandes novelas del género en cualquier idioma. “Horrorstör” es una sátira sobre tiendas departamentales disfrazada de novela de fantasmas, una espléndida puesta al día de los mejores autores del ramo en Estados Unidos —tiene algo de Ira Levin, algo de Stephen King (sí, de King, quien tantos y tantos buscan imitar y tan pocos lo consiguen), pero sobre todo una voz más bien única. El tercer libro es una colección, que incluye una novela corta y tres cuentos. Una buena muestra de la maestría de Capote —aquí, la vertiente aparte de sus relatos del “Gótico sureño”, lo que lo aparta de los otros dos. 

No es posible escoger un mejor de entre los tres libros, pero han sido auténticas sorpresas. 


11.7.17

Diario de lectura.

Reto de lectura, junio: Leer solo novelas. 



- La sed. Adriana Diaz Enciso. Sandra, una joven mexicana que mal lidia con la muerte de su padre años atrás. El entretenimiento que dos hombres distintos le proveen apenas la distrae de su hastío existencial. Izhar, un joven egipcio que huyó de la pobreza refugiándose en Europa, hasta que conoció a alguien que le mostró los abismos más profundos de la existencia. Samuel, un acaudalado caballero inglés cuya existencia abarca siglos. Pues no es difícil sobrevivir cuando se es alguien que volvió de la muerte, cuando se es un vampiro. El destino enlazará fuertemente a estos tres. Su búsqueda de significado sembrará tanta muerte y desolación a su paso…

Extraordinaria novela de la escritora sui generis que es Diaz Enciso. Consigue hacer con el tema del vampiro lo que tantos autores en tantos idiomas han ensayado y muy pocos han logrado: el monstruo como un reflejo de la angustia existencial de toda la humanidad. Con una prosa que exige leerse lenta y gozosamente y con personajes tan inolvidables como inescrutables, mas un muy cuidado sentido de lo fantástico. Sumamente recomendable. 


15.6.17

Diario fílmico.




- Acapulco, la vida va (2013, Dir. Alfonso Serrano Maturino). Mariano ha invitado a sus dos mejores amigos, Justo y Antonlín, a viajar a Acapulco, como lo hicieron… hace cincuenta años. Tiene tres motivos para hacerlo: Porque han sido los mejores amigos desde hace años, y esto es una celebración de los mejores tiempos. Porque piensa buscar a Carmen, una mujer con quien tuvo un intenso amorío en su juventud. Y el tercero no quiere decirlo, pero tiene que ver con una pistola que lleva en la maleta…

Una comedia que sorprende por la sinceridad de su guión, sus magníficas actuaciones y la manera en que consigue profundas reflexiones partiendo de situaciones más o menos ordinarias. La estructura es aparentemente sencilla, y lo mismo los personajes. Pero hay más aquí que lo que aparece a primera vista. Tómese en cuenta, por ejemplo, el desarrollo de los personajes y los apuntes mas bien irónicos sobre el camino que cada uno tomó en la vida —mejor dicho, que creyó tomar, pero que en realidad los conduce a destinos casi ineludibles. 

Una película en apariencia sencilla, amena y de interés. 

Diario fílmico.




- Wonder Woman (2017, Dir. Patty Jenkins). Diana, princesa de las Amazonas, salva la vida de un piloto que cayó a su isla por accidente. A partir de ahí, ella emprenderá un viaja al mundo de los mortales —nada menos que a la primera guerra mundial, donde cumplirá su destino de enfrentarse a Ares, dios de la guerra y causante de todos los conflictos. 
Bueno, esa es la leyenda. En realidad, Diana tendrá que enfrentarse a una cuestión aún más oscura: la maldad natural que yace en el corazón de todo ser humano…

Ha habido muchas películas de superhéroes en los últimos años. Esta, sin embargo, es notable por varias razones. De entrada está el asunto obvio: Es de las pocas películas recientes sobre una heroína en vez de un héroe (de hecho, es la primera película de este tipo específicamente con protagonista femenina en varios años. Ha habido otras, sí, pero más distantes), y para el caso con una directora. Y hay algo más: la mayoría de estos filmes recientes han tendido a oscilar entre el cinismo casi nihilista y el entretenimiento banal. La mayoría tienden a sugerir una actitud de reverencia a la autoridad (los supuestos héroes), sin que se les pueda criticar sus faltas. Pues bien, ésta toma un camino distinto. Sin hacer menos a su personaje, la película prefiere más bien hablar de los horrores de la guerra y hacer algo que parecía casi imposible: Hacer de su protagonista un símbolo de esperanza. ¿Cuantas películas de este tipo ha habido en que la protagonista le eche en cara a un general su tendencia a pensar en los subordinados como estadísticas y no como personas? 

Y eso sin dejar de ser el entretenimiento que también es válido buscar: Es una película de acción en toda regla, pero también una reflexión (un poco ligera, si se quiere) sobre la importancia de la entereza moral en situaciones que parecen imposibles. 

Quizá la reflexión no sea tan ligera como parece…

Diario fílmico.




- La Fille Inconnue (2016, Dirs. Jean-Pierre y Luc Dardenne). Jenny es una joven doctora que lleva a cabo su profesión de manera organizada y precisa. Una noche, queriendo poner el ejemplo, ignora una llamada a la puerta por estar fuera de horario. Pero al día siguiente la policía la sorprende con una noticia: la muchacha que había llamado a la consulta la noche anterior ha sido hallada muerta. Consumida por la culpa, Jenny se embarca en una misión sumamente complicada y peligrosa: Resolver el misterio sobre quién era esa muchacha a la que no le abrió la puerta y por qué murió. En el curso, se encontrará con toda clase de secretos a su alrededor…

Un magnifico thriller moral en el que el misterio es solo un punto partida para un doble análisis. A nivel social, para analizar la situación de los inmigrantes más pobres, en Europa y en muchas partes del mundo. Y a nivel de los personajes, servirá para que Jenny se enfrente a sus propias decisiones en la vida. Desde luego, la disciplina profesional no tiene por qué estar reñida con la compasión humanitaria, que en realidad es la base de la medicina. Por lo demás, magníficas actuaciones y un buen manejo del drama. 

Diario fílmico.




- Get Out (2016, Dir. Jordan Peele). Chris y Rose, una pareja interracial, se disponen a pasar el fin de semana con los padres de ella, a quienes él no conoce. Pese a los recelos de Rod, un amigo de él, Chris piensa pasar un buen rato. Si bien en efecto hay algo raro en el suburbio en que viven los Armitage. No solo está poblado casi exclusivamente por blancos de clase alta; los pocos negros que hay alrededor son o bien sirvientes o bien una especie de trofeos. De hecho, todo mundo actúa de una manera más bien extraña. Sobre todo cuando a raíz de un incidente con el flash de una cámara, Chris recibe una advertencia: “¡Huye mientras puedas!” 

Una excelente combinación de terror psicológico y sátira social, que en muchos casos recuerda la novela y película “The Stepford wives”. Como aquella, hay terror oculto en una atmósfera elegante, y en ambas historias se expone la hipocresía de una sociedad privilegiada que dice ser tolerante, abierta, y demás cosas. Claro, no es una copia sin más: éste filme posee una visión concienzuda sobre los conflictos raciales en Estados Unidos, aquí disfrazada con un exo-esqueleto aposta exagerado. 

Algo interesante es que algunos tópicos que introduce se quedan abiertos para que el público los examine a su manera. Consideremos que entre los blancos afluentes hay un hombre japonés (al cual por cierto le asignan un cartón de juego color amarillo, lo que en Estados Unidos tiene también una carga racista muy a propósito); o consideremos hasta donde llega el tema de las parejas interraciales, con diversos símbolos (Rose sorbiendo leche a través de una pajilla negra y voluminosa…). 

Por lo demás, el tono consigue equilibrar el miedo con la risa, y en este sentido el personaje Rod (que a su vez camina entre las teorías risibles y la genuina preocupación por un amigo) es de gran ayuda. En total, una película que vale la pena ver y examinar. 

Diario Fílmico.




- Grave (2016, Dir. Julia Ducournau). Para Justine, la entrada a la facultad de veterinaria parecía algo natural. Todos en su familia son veterinarios (y vegetarianos) y su hermana Alex lleva un par de años ahí. Si bien se encuentra con un mundo impetuoso y lleno de placeres que hasta entonces le habían estado vedados —pero es tan solo el mundo de la juventud, de la libertad. O quizás en el caso particular de Justine no tanto. Al poco de probar un pedazo de carne cruda, descubre dentro de sí un ansia voraz de carne cruda que tiene poco que ver con la comida y mucho que ver con lo más prohibido. Con la lujuria y el ansia caníbal… Y que además es algo que lleva en la sangre, mucho más cerca de casa de lo que ella sospecha…

El debut de Ducournau es una excelente película que mezcla el terror sangriento con el drama adolescente. Sorprendentemente explícita a ratos, y más bien sutil a otros. Una muy buena muestra de lo que el cine de terror ofrece en la década presente. Recomendada.  


14.6.17

Diario de lectura: Mayo.

Reto de lectura, Mayo: Leer sólo colecciones de cuentos y / o de ensayos. 

Libros en español: 

- El mar y sus pescaditos. Rosario Castellanos. (Ensayos)

- Diez. Juan Emar. (Cuentos).

Libros en inglés: 

- 20th Century Ghosts. Joe Hill. (Cuentos). 

- Fragile Things. Neil Gaiman. (Cuentos y poemas). 




Cuatro libros con poco en común —excepto que los cuatro son una rareza. El libro de ensayos de Castellanos ofrece análisis literarios desde una perspectiva poco común (por ejemplo, una propuesta para un “Pedro Páramo” como crítica social realista, con un final distinto). Y los libros de cuentos escapan toda clasificación salvo quizás la de “lectura de imaginación”. 

Sin poder realmente escoger un favorito entre ellos, digo solamente que el mes terminó por ofrecer una serie de lecturas inesperadas. Que, diría yo, suele ser lo mejor. 

31.5.17

Diario de lectura.

Reto de lectura, Mayo: Leer sólo colecciones de cuentos y / o de ensayos. 



- El mar y sus pescaditos (selección). Rosario Castellanos. Selecciones del que fue un libro póstumo de la gran Castellanos. Se trata de diversos ensayos sobre literatura. La de su época (mucho análisis sobre la literatura mundial de finales de los ’60 y principios de los ’70) y su contexto (análisis sumamente lúcidos sobre autores latinoamericanos y mexicanos. De grandes obras y de otras injustamente olvidadas hoy en día). 

¿Por qué ese título que parece más propio de un libro para niños? No lo sé. Supongo que el ensayo que explicaba el título quedó fuera de ésta selección, la aparecida en 1997 con motivo del Día internacional del libro (como tal éste libro fue publicado por primera vez en 1975). 

Hay mucho que rescatar aquí. Recomendaciones de lecturas relegadas y también propuestas novedosas desde las cuales abordar obras clásicas. Vale la pena, por ejemplo, un análisis de Borges circa “El informe de Brodie” desde una perspectiva semibiográfica (y conste que no hablamos del error de confundir la biografía del autor con su obra, sino de buscar otras claves de interpretación). Hay, eso sí, algunos traspiés: Castellanos aborda “La figura de paja”, de Juan García Ponce, con una perspectiva más bien homofóbica, error que Emiliano González repite en el libro “Ensayos”, de 2010. También hay un experimento literario sobre abordar “Pedro Páramo” desde una perspectiva de realismo crítico —es interesante, pero comete otro grave error, que es el de confundir el realismo mágico con la evasión en lugar de identificarlo como una ficción que supera a la realidad. Quizá por eso también cae en un tercer error, que es considerar a la intriga policíaca un “género muy menor”. 

Tales errores, por suerte, se equilibran con otras lecturas mucho más acertadas, como es el caso de su análisis sobre la literatura mexicana e internacional presente en 1969, junto con algunas reflexiones sobre la postura filosófica de diversos grandes artistas. Ensayos mas bien lúcidos sobre autores complejos como Salvador Elizondo y Macedonio Fernández. Inclusive una acertada crítica a los libros que desconsideran a su público lector, como es el caso de la mala literatura infantil (obligatoriamente contrastada con la buena literatura infantil). 

En total, vale la pena su lectura, pero con ojo crítico. 

27.5.17

Diario de lectura.


Reto de lectura, Mayo: Leer sólo colecciones de cuentos y / o de ensayos. 



- Diez. Juan Emar. El chileno Álvarez Yáñez comenzó en 1923 una carrera de columnista con el seudónimo “Juan Emar” (es decir “J’en ai marre”, “Estoy hasta la coronilla”). Y desde 1935 comenzó una carrera literaria que produjo cinco libros: “Miltín, 1934”, “Ayer”, “Un año”, la inclasificable y larguísima “Umbral”, y este, “Diez”, su libro más famoso. Una colección de cuentos que se estructura como “Cuatro animales, tres mujeres, dos sitios y un vicio”. Por sí solo éste libro constituye una de las obras mas sui generis de la literatura chilena. Y se trata de cuentos… ¿De cuentos qué? 

Porque Ignacio Valente llamó a Emar “el metafísico, el fantástico, el visionario, el loco, el inocente, el paradisíaco, la exótica flor de maravilla que ha crecido en el medio gris y opaco de nuestra narrativa”. 

Y Pablo Neruda lo llamó “nuestro Kafka”. 

Y César Aira le atribuyó “un encanto raro, patafísico, emparentado con el de otros grandes solitarios como Efrén Hernández, Pablo Palacio, Macedonio Fernández”. 

Y Pablo Brodsy, en cambio, lo señala como un autor ocultista y esotérico y por esto emparentado, que no hermanado, con Gabriela Mistral. 

Y Álvaro Bisama señala que “Diez es alternativamente un libro iniciático y una colección de chistes crueles que dinamitan cualquier presunción de realismo". 

Y claro, probablemente sería posible leer estos cuentos dentro de muchas acepciones más. Fantástico, surrealista, onírico, pariente literario de Francisco Tario o de Guadalupe Dueñas, Rabelais del siglo XX, parodia de la literatura chilena decimonónica, antecesor de Manuel Rojas… Etcétera. 

Lo que ocurre, entonces, es que Emar en general y Diez en particular pertenece más bien a esa corriente que son los autores insólitos y, sí, raros, que los hay en prácticamente toda la literatura universal. 

(Y Mario González Suárez argumenta que en un canon literario podrá haber uno o dos raros, pero no doce o más. Es preciso responder que es tan enorme la cantidad de escritores en todo el orbe y en todos los tiempos, que nada tiene de imposible la multiplicidad de raros, de extraños)

¿Qué se puede hacer con estos cuentos? Pues leerlos y disfrutarlos, con una u otra clave de lectura. ¿Es “El pájaro verde” una parodia de Flaubert, es un cuento del absurdo? Los dos y mucho más. ¿Es “Pibesa” un relato onírico, un relato surrealista, una alegoría de relaciones disfuncionales? Las tres y más que se proponga. La verdadera virtud de este libro, creo, es el hecho de ser una obra pura y completamente literaria, en la que las señas con respecto al mundo real son tan amplias que pierden sentido. Es, y aquí de nuevo aludimos a Bisama, la novela que redacta un lector antes que un iluminado. 

3.5.17

Reto de lectura: Abril.



Reto de lectura, Abril: Leer sólo guión. 




EN ESPAÑOL

- Antología de cortometrajes. 


EN INGLÉS

- Deathtrap. Ira Levin. 

- Veronica’s Room. Ira Levin. 

- Torch Song Trilogy. Harvey Fierstein. 

- Rent. Jonathan Larson. 

- Angels In America. Tony Kushner. 

- Hedwig And The Angry Inch. John Cameron Mitchell & Stephen Trask. 


Por diversas razones, fue sólo un libro en español y siete en inglés. Tenía pensado leer guiones de teatro, cine y televisión, pero al final fueron siete para teatro y uno para cine (y además para cortometraje). Pero la experiencia ha sido sumamente ilustrativa. 

En parte por una de aquellas lecciones que parecen obvias en retrospectiva pero que no lo son en su momento: En el guión como en todo lo artístico no existen reglas. Hay pautas que puede o no seguir cada quién según desarrolle la madurez para seguir el estilo que mejor se adapte a lo que quiere expresar. En todos estos guiones hay una inmensa variedad de estilos y recursos. Felizmente, todos utilizados de manera ingeniosa y que vuelve la lectura del propio guión algo placentero, una experiencia distinta a ver la puesta en escena o en pantalla tal cual. 

Diría que la obra que más destacó, o la que me pareció mejor, fue la de Kushner, pero la verdad es que todas me parecieron obras completamente notables, y que cada una merece ser leída y estudiada cuidadosamente. 

Supongo que la mejor conclusion que puedo ofrecer es que me alegro de haberme planteado este reto literario de dedicar cada mes a la lectura de obras de un género u estilo particular. Sí me ha permitido ampliar horizontes, pero sobre todo me ha servido para ponderar nuevas opciones de escribir, de concebir un relato. 

Diario de lectura.

Reto para Abril: Leer sólo guiones.


- Antología de cortometrajes. Trece guiones para cortometrajes mexicanos, todos los cuales fueron adaptados a la pantalla (con mayor o menor fidelidad, según fuera el caso), recopilados en 1997. Además de estudio del género, sirve como una pequeña muestra del cine mexicano durante los 90. La temática va desde relatos entre la fantasía y lo onírico ("El árbol de la música", "Me voy a escapar", "Un volcán con lava de hielo") hasta el drama sangriento ("Novia mía", "De tripas corazón"), con algo de comedia negra de por medio ("Domingo siete", "Cita en el paraíso", "La tarde de un matrimonio de clase media"). 

El asunto con leer guiones es ignorar brevemente la versión fílmica tal cual y considerar la visión del guionista (o de los guionistas --más de uno de estos es una obra conjunta) tal cual fue plasmada originalmente. Y lo que hay aquí son dos temas recurrentes: La violencia y la frustración, si bien expresadas de maneras completamente distintas y por supuesto con conclusiones que van de lo optimista a lo desesperanzado.

En ese sentido, conviene la lectura de esta recopilación tanto como muestra de una época como muestrario de diversas maneras de escribir y concebir el cine, en este caso con la mayor síntesis posible. 

13.4.17

Diario fílmico.




- El fantasma del convento. (México, 1934. Dir. Fernando de Fuentes). Tres jóvenes sufren una avería en el bosque. Para suerte suya, se encuentran cerca de un convento donde encuentran asilo. Pero los monjes que los acogen, la orden del silencio, guardan un siniestro secreto. Y mientras corre la noche, una puerta condenada se abrirá y un suceso diabólico parece estar condenado a repetirse…

Una de las primeras películas de terror mexicanas. Recientemente tuve la oportunidad de volver a ver éste filme gótico, y hay que decir que mejora mucho con el tiempo. Con algo de leyenda y un poco de aventura fantástica, ésta es una obra que conviene ver, analizar y disfrutar. 


3.4.17

Reto de lectura, Marzo.


Reto de lectura, Marzo: Leer sólo comics. 

EN ESPAÑOL: 




- Justicia divina. F. G. Haghenbeck. 

- Laura & Dino. Montt. 

- Pesadillas (Domu). Katsuhiro Otomo. 

- 1874. Bef & Yorko. 

- El azul es un color cálido. Julie Maroh. 

- 1899: Cuando los tiempos chocan. Francisco Ortega & Nelson Dániel. 


EN INGLÉS: 






- Swamp thing (vols. 3 - 6), Alan Moore et al. 

- A small killing. Alan Moore & Oscar Zárate. 

- Fashion beast. Alan Moore, Malcolm McLaren, et al. 

- Pride of Baghdad. Brian K. Vaughan, et al. 

- Clean room, vol. 1. Gail Simone, et al. 

- In clothes called fat. Moyoco Anno. 

- Tropic of the sea. Satoshi Kon. 


Ninguna de las obras leídas me decepcionó, y en lo personal me alegro de que fueran temas y tratamientos tan diversos entre sí, de tan distintas culturas y que parten de conceptos sumamente distintos de lo que sería un arte en secuencia. Mis favoritos fueron todos los escritos por Alan Moore, pero a estas alturas eso era de esperarse, creo. 

De todos los demás, lo que más me agradó fueron dos de las obras escritas y dibujadas por mujeres: Moyoco Anno y Julie Maroh. Curiosamente ambos libros son un relato desgarrador en el cual la hipocresía de una sociedad termina por destruir a una protagonista simpática y tan humana (y es esa misma humanidad lo que la condena, para mayor crueldad). Y claro, a la vez son relatos completamente distintos. Uno tiene que ver con la apariencia física (y en Japón), el otro con los actos (y en Francia). Ambos son relatos con el que más de uno (más de un@) puede identificarse. 

Todos los demás son también relatos que vale la pena leer. Si algunos son ligeramente fallidos, ninguno carece de interés. 


27.3.17

Diario de lectura.


Reto para marzo: Leer sólo comic. 


- 1899: Cuando los tiempos chocan. Francisco Ortega y Nelson Dániel

La historia no sucedió como la conocemos. Fue peor.”

A partir del descubrimiento de un mineral milagroso, la Metahulla, la historia de la humanidad cambia de muchas maneras, comenzando por la Guerra del Pacífico. De pronto nos vemos transportados a un mundo en el que Chile domina buena parte de Sudamérica —y el mundo queda divido entre cinto grandes polos de poder: Norteamérica (lo que una vez fueron Canadá, E.U. y México), Andinia (casi toda Sudamérica), Prusia Imperial (Alemania, Rusia y varias otras naciones europeas), Reinos Unidos de Europa (Italia, Francia, Suiza, España e Inglaterra —despojada de varias colonias) y Niponia (Japón, China y las dos Coreas). 

Ya en 1899, el antiguo oficial de la marina Luis Uribe es enviado a consultar a su primo (nada menos que Arturo Prat) con respecto a una serie de misteriosas explosiones a lo largo del país. Pero lo que descubrirá no será una conspiración terrorista, sino un vistazo al auténtico horror cósmico…

Ambiciosa novela gráfica que no solamente presenta una historia alternativa, sino que además la llena de una cantidad notable de referencias tanto históricas (muchos personajes clave que aquí cumplen un papel muy distinto del que tuvieron en nuestra realidad) como literarias (aunque es tentador hacer una lista, conviene que el lector interesado las descubra por sí mismo. Baste señalar que cada nombre y lugar mencionado cumplen un propósito muy específico). Se trata de una obra compleja que vale la pena leer y estudiar detenidamente. 

Diario de lectura.


Reto para marzo: Leer sólo comic. 



- 1874. Bef & Yorko. En un mundo poblado exclusivamente por robots, androides y otras máquinas, un inspector se enfrenta a un caso insólito: el primer asesinato del que se tiene noticia. Y esto es tan sólo el comienzo de una serie de hechos que habrán de llevar a un mundo completo a la catástrofe…

Adaptación de una novela de Bef. Curiosamente el propio Bef, artista prolífico y multifacético, suele ser mucho mejor historietista que prosista. Nunca he leído la novela, de modo que no puedo evaluar el trabajo de adaptación. Puedo, eso sí, afirmar que por sí sola ésta novela gráfica es una buena narración y que el dibujo de Yorko es de gran calidad. En general es una curiosa muestra de la ciencia ficción latinoamericana, además en modalidad de historia “retro-futurista”. 


20.3.17

Diario de lectura.


Reto para marzo: Leer sólo comic. 


- El azul es un color cálido. Julie Maroh. La historia de Clementine a través de sus diarios íntimos, desde su despertar sexual en la adolescencia hasta su intensa vida de adulta. Desde un poderoso primer enamoramiento con una muchacha de cabellos azules hasta el choque con lo más injusto del mundo —el odio que quiere prohibir los amores que no le parecen. El manejo del color en esta historia es extraordinario, desde un tono sepia para el pasado inocente (con los debidos chispazos de color en momentos clave) hasta hermosas acuarelas para el presente que se vive con toda voluntad. Pero se vive tanto la felicidad como la tragedia. 
Una novela gráfica magistral que exige ser leída y disfrutada. 

Diario de lectura.

Reto para marzo: Leer sólo comic. 



- Justicia divina. F. G. Haghenbeck. Cinco historias ostensiblemente sobre un detective de lo sobrenatural y otros tantos monstruos a los que se enfrenta. Pero en realidad rara vez hay enfrentamiento y los monstruos a menudo son tanto o más humanos que el resto del reparto. Y es que la verdadera protagonista de estas historias es la nación llamada México —en casi todas las historias, la Ciudad de México, pero en alguna, Guanajuato. Realmente es una historia sobre pasados míticos y violentos que se rehusan a morir en un presente no menos violento… y quizás, no menos mítico. 

El “detective de lo paranormal” es un arquetipo literario de vieja tradición pero que buena parte del canon literario internacional se rehusa a reconocer, más que nada por prejuicios. Como primer vistazo, conviene leer la compilación “Los vigilantes del más allá”, de la editorial Valdemar. 

En el caso de la historieta mexicana, hay varios ejemplos recientes — vale la pena leer “Yoni Latorta”, de Luis Fernando; “Kustos (libro 1 y 2)” de Alberto Chimal y Micro: “Cristobal el brujo”, de Federico Aguilar y otros (por cierto: Éste es el único del grupo cuyas aventuras ocurren en la provincia, lejos de la capital del país), por principio de cuentas. Hay tanto por hallar, leer, y gozar…

He de admitir que en éste libro, al principio me molestó lo que sentía como un exceso de alusiones a la cultura pop y al argot citadino (la jerga chilanga, que le dicen). Pero no se trata de elementos gratuitos ni de humor fácil; es que son parte de la identidad de estos personajes. Estas señas de identidad calan tan hondo que hasta los monstruos se encuentran inmersos en ellas, y sin percatarse. Aunado a ello hay más de una vez un sentimiento derrotista que sin embargo puede ser contrarrestado por la toma de conciencia. Si el detective Víctor Serrano es una figura más bien poco heroica o si de hecho es detective a regañadientes, poco a poco él también cobra conciencia de su lugar en éste mundo. Así sea a su propio pesar, como todos…

En general, una obra que vale la pena leer y analizar. 


13.3.17

Diario de lectura.


Reto para Marzo: Leer solo comic. 


- Pesadillas (Domu). Katshuhiro Otomo. En el complejo departamental Tsutsumi ha habido una serie de extrañas muertes, asesinatos y suicidios. Treinta y dos ya. Los inspectores asignados al caso, Yamagawa y Takayama, no encuentran la causa por más que buscan. Y es que el motivo quizás no sea algo racional, ni que se adapte a las leyes de la naturaleza. Quizá se trate de algo sobrenatural…

Una de las primeras y mejores obras de Otomo (conocido sobretodo por su obra “Akira”); una historia de terror que maneja muchos de sus tópicos favoritos junto con un trazo maravillosamente detallado. Vale la pena estudiar cada cuadro con cuidado, para notar la gran cantidad de pistas que se esconden desde las primeras páginas. Una obra escalofriante y emocionante, recomendada. 

6.3.17

Diario de lectura.


Reto para Marzo: Leer sólo comic. 



- Laura & Dino. Montt. Tras el éxito internacional de sus tira “En dosis diarias”, que pasó de webcomic a recopilaciones impresas, el chileno Montt le dio un vuelco a su carrera con “Laura & Dino”. Se trata de historietas ¿autobiográficas? ¿semibiográficas? basadas en sus experiencias como padre primerizo. Para esto se sirve de una sencilla metáfora: Su hija es simplemente “Laura”, una niña (humana) perspicaz y simpática. Él es “Dino”, un dinosaurio que combina el mordaz humor negro que Montt nos ofrecía ya desde “En dosis diarias” con un nuevo ingrediente que es la natural ternura (y el miedo, en más de una ocasión) de padre primerizo. Y es que con diversos momentos ya sea tomados de la realidad o inspirados por ella (¿cómo saberlo? ¡Pero si eso en realidad no importa tanto, lo importante es el resultado!) consigue retratar un poderoso vínculo entre dos personajes entrañables y simpáticos. Sumamente recomendado. 

Diario televisivo.




- Les Revenants (temporada uno). En el pueblo de Annecy, la joven Camille sobrevive a un accidente de autobús y emprende el regreso a casa. Pero una vez ahí se encuentra con algo extraño: sus padres parecen ligeramente más envejecidos, sus objetos personales parecieran no haber sido tocados en años. Y su hermana gemela, Helena, es ahora cuatro años mayor…

Y es que en todo el pueblo, diversos muertos han vuelto a la vida. Pero ninguno de ellos parece saber por qué, ni parecen recordar su muerte. Sólo quieren reemprender su vida como era hasta el momento. Aunque, para algunos de ellos, la vida que llevaban no era precisamente algo ideal. Está, por ejemplo, un asesino en serie. Y un niño que parece ser capaz de llamar a lo más oscuro de la gente a su alrededor…

Una magistral serie fantástica televisiva. Si el argumento hace pensar en monstruos típicos del género (en fantasmas, en zombis), el manejo es distinto. Estos verdaderamente son “los que vuelven” (precisamente “revenants”). Conforme se van hilando las historias de diversos habitantes del pueblo se vuelve evidente que lo que ocurre aquí no es tanto que los muertos no quieran irse, sino que los vivos no quieren dejarlos descansar. En general, una serie que vale la pena observar. Eso sí, para público paciente.

1.3.17

Diario fílmico.




- Mientras el lobo no está. (México, 2017. Dir. Joseph Hemsani). En 1958, el joven Alex es enviado a un colegio internado para muchachos problema. El lugar es llevado con una férrea disciplina por el director. Pero corre la leyenda de que al menos un muchacho y tres muchachas consiguieron escapar del lugar, alguna vez. Es sólo cuestión de hallar la salida correcta. Y de protegerse contra la horrible verdad que se esconde tras esa leyenda…

Increíble debut de Hemsani, un drama gótico (y que poco a poco se desliza más hacia el terror) con maravillosas actuaciones y un guión con suspenso magistralmente dosificado. La atmósfera opresiva del internado (que se puede adivinar desde la rígida separación entre muchachos y muchachas en las primeras escenas) aumenta gradualmente hasta revelarse como una verdadera pesadilla. A destacar, también, la banda sonora (tanto música de fondo como diálogos). En general una muy agradable sorpresa y que, esperemos, augura un buen futuro para el director. 

Reto de lectura: Febrero.


Reto: Leer sólo libros infantiles y juveniles. 


- Mockingjay. Suzanne Collins. 

- Cuentos escritos a máquina. Gianni Rodari. 

- Charlie and the chocolate factory. Roald Dahl. 

- Animorphs #1: The Invasion. K. A. Applegate. 

El mejor fue el libro de Rodari, una colección de cuentos y microcuentos de gran imaginación y humor. Pero los otros tres no desmerecen: una fábula siniestra y maravillosa de Dahl y dos best-sellers de acción para adolescentes. 

Diario de lectura.




-  Cuentos escritos a máquina. Gianni Rodari. Una colección de cuentos breves (algunos de hecho son colecciones de microcuentos) para niños y no tan niños de un excelente escritor italiano. Originalmente titulado “Novelle fatte a machina” y aparecido en 1973. Abarca una gran cantidad de temas, todos vistos con una óptica juguetona pero también irónica. 

Hay argumentos en principio absurdos (pero que si se piensan, cobran bastante sentido): Como la historia del abuelo que, ignorado por su familia, decide convertirse en gato y así vivir en paz. Lo consigue hasta que conoce más gatos que también eran humanos ignorados. O la historia del muchacho que decide casarse con una motocicleta, sobre las protestas de sus padres. O el rey que podrá evadir a la muerte si alguien más accede a morir en su lugar por voluntad propia… pues no, no parece haber nadie dispuesto a eso. O la historia de los invasores extraterrestres que sólo pueden comunicarse como en una historieta. O una versión ciencia-ficcionera de la Cenicienta…

Y hay también personajes recurrentes, como los niños justicieros Marco y Mirko (que intimidan criminales con sus martillos-boomerang, pero que les temen a los castigos de sus padres) o el comendador Mambretti, millonario perennemente inconforme con todos los lujos que tiene a su alcance. 

Como corresponde a los mejores relatos para niños, aquí no hay moralejas, sino crítica a los adultos y una alabanza a la imaginación. Si hay lecciones aquí, básicamente son: “Dejen ser a los niños (y jóvenes, y viejos, y adultos…)”. 

Ésta edición incluye ilustraciones de Ixchel Estrada. Preciosas, aunque su estilo carnavalesco… no se acopla del todo a estos relatos más bien de humor absurdo. 

Con todo, es un libro que vale mucho la pena leer. 

5.1.17

Retrospectiva 2016: Comics.



Para la tercera retrospectiva, los cómics que leí en el año 2016. Cuento sólo los impresos (es decir, los webcomics se dejan de lado, salvo uno que sí fue impreso recientemente) y los libros completos (no se incluyen las historias sueltas). Nuevamente, por idiomas: 

EN ESPAÑOL. 

- 4X4 #3 (antología). 

- En el espejo de arena: Una vieja pesadilla. Sergio Vicencio. 

- Poppers. Ralf König. 

- Pobre diablo y otros cuentos. Juan Acevedo. 

- Blasfemias ilustradas. Jis y Ari Volovich. 

- Nadie es astronauta en su propia tierra. Manuel Ahumada. 

- Blacksad Integral. Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido. 

- Gay gigante: Una historia sobre el miedo. Gabriel Ebensperger. 

- Lobbo comics #1. Luis Daniel Arenas Robles. 


IN ENGLISH. 

- Saga of the swamp thing, vol. 2. Alan Moore, et. al.

- Miracleman: The golden age. Neil Gaiman, et. al.


Da un total de 11 comics, casi uno al mes. 

Y mis favoritos fueron: 

- Lobbo comics #1. Un webcomic gay que comenzó como una broma privada del autor y que ha conseguido transformarse en algo especial: Una historia que pasa del humor negro (muy negro) a la fantasía absurda y hasta al comentario social. Y todo con una óptica marcadamente mexicana (y sin que se sienta que el autor la pretende así; más bien da la impresión de ser sincero y directo); además, bajo la estética furry, que poco a poco va introduciéndose más en la cultura popular. 

- Blacksad integral. Otra historieta “furry”, ésta ya con reconocimientos y galardones internacionales. Una serie Noir posmoderna, y que además consigue explorar temas como el racismo de los 50 bajo una mirada decididamente moderna y lúcida. Eso sí, es imposible no reprocharle el fallo que es el quinto volumen (“Amarillo”), que parece excluyente a propósito con respecto al tema de la homosexualidad (retrata personajes que son iconos gay en la vida real pero los vuelve absolutamente heterosexuales, con muy poca o nula ambigüedad). Repara una omisión histórica de minorías pero comete otra. Aún y así, la calidad del dibujo y los guiones le valen un reconocimiento. 

- Pobre diablo y otros cuentos. Juan Acevedo. Recopila las historias más marginales y extrañas de Acevedo, uno de los mejores autores de cómic del Perú y que debidamente no tiene el reconocimiento internacional que se merece. En muy diversas historias consigue combinar el recuerdo y la entonación autobiográficas con juegos metatextuales y crítica social elocuente. 

- Gay gigante: Una historia sobre el miedo. Gabriel Ebernsperger. Cómic autobiográfico en que el personaje Gabriel acude a los recuerdos de la infancia y la adolescencia para reconciliarse con su homosexualidad y con su propia persona. Consigue convertir un catálogo de cultura pop (canciones, programas televisivos, películas y otros comics) en señas de identidad. La sinceridad de su autor vuelve este libro un acto de valentía. 

- Saga of the swamp thing, vol. 2. Alan Moore, et. al. El segundo tomo que recopila una de las primeras obras en estados unidos del escritor Alan Moore. A destacar la historia “Pog”, su homenaje a “Pogo”, de Walt Kelly, y que inventa un dialecto nuevo para contar una historia trágica sobre desposeídos en este y otros planetas. 

- Miracleman; The golden age. Neil Gaiman, et. al. Gaiman continuó una de las mejores obras de Moore. En su momento, éste tomo fue menospreciado, pero visto ahora hay mucho mérito en éste retrato de un tiempo utópico en que dioses y mortales conviven a diario. La secuencia final es una auténtica celebración del espíritu humano.